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En la vida nos enfrentamos a problemas, esas piedras en el camino que nos molestan y a partir de entonces nos solemos hacer la misma pregunta ¿por qué me ha pasado esto?, ¿Por qué a mí?

Sin duda este proceso te sonará, y habrás formulado esta pregunta muchas veces a lo largo de tu existencia, ya que el cerebro lo hace de forma automática. Lo más triste de todo es que jamás encontramos una respuesta que nos satisfaga. Esto es porque el “por qué” es una pregunta circular y negativa, te explicaré lo que significa:

Cuando tú te preguntas “por qué” tu cerebro genera respuestas, en la mayoría de los casos negativas y tu mente que es muy hábil sigue buscando más razones por las cuales esto te ha pasado, para que la próxima vez, ella pueda reaccionar antes de tiempo evitándote volver a sufrir por lo mismo. Esta característica defensiva crea una circulo vicioso de conclusiones que te hacen sentir mal y que te llevan al mismo punto ciego, dejándote lleno de pesimismo.

Y… Como para todo en esta vida hay una solución, en este artículo te traigo una:

Es muy importante que recuerdes que todos venimos aquí a aprender y cada vez que nos pasa algo, un problema, una discusión con alguien, no debemos preguntarnos ¿por qué?, deberíamos preguntarnos ¿para qué? sí, sí… “para qué”. Que es una pregunta abierta y generadora de soluciones y respuestas positivas, te ayuda a ver con claridad lo que la vida misma tiene para enseñarte, esta te hace crecer y mejorar con base en las soluciones y conclusiones que genera, creando un pensamiento positivo continuo que hará que entiendas lo inentendible.

Entonces: si cambias la pregunta por ¿Para qué me ha pasado esto? ¿cuál es la lección que viene adherida a esta experiencia vital? tu tomarás el camino del aprendizaje y no del castigo o la auto crítica.

Hoy puedo decirte que todo lo que te sucede es por ti, no por tu culpa, si no por ti, para que puedas aprender. Así que la próxima vez que te encuentres con una piedra en tu camino pregúntate “para qué” ya verás como, siendo positivo, encontrarás la lección y la solución a tu problema.