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Llevamos años escuchando esta expresión, sin embargo, pocas son las personas que realmente saben qué es la Inteligencia Emocional y cómo podemos aplicarla en nuestra vida, desde que comencé a trabajar en este tema son muchos los que usan esta expresión y de hecho hasta sirve de arma arrojadiza para echar gente de sus trabajos por no tenerla o para hacer que se sientan mal por no haberla desarrollado.

Yo personalmente estoy convencida de que hace 4 años tampoco tenía muy desarrollada mi inteligencia emocional, sin embargo, hoy es diferente, puede que no siempre lo consiga, pero ahora sé que puedo manejar mis emociones y hacer que ellas trabajen para mí y eso es lo que quiero y espero poder transmitirte.

He decidido comenzar a contarte qué es la inteligencia emocional de una manera en la que sea fácil de entender, este trabajo de 3 años me ha llevado, no solo a investigar y estudiar al respecto, sino a usarlo en mi vida, porque como decía un maestro al que conocí:

“Cuando realmente entiendes algo, es cuando puedes explicarlo con sencillez y aplicarlo a tu vida”

Y pensé que ya era hora de que alguien ahondara en este tema, no solo desde la parte teórica y científica, sino desde la práctica, hay muchos estudios al respecto, unos a favor de la obra de Daniel Goleman y otros en contra de dicha expresión, sin embargo todos necesitamos auto-gestionar nuestras emociones, comunicarnos y relacionarnos de forma sana diariamente, así que sea cuál sea el resultado y las críticas que se le haga a esta expresión, lo importante en realidad es la aplicabilidad de la misma. 

Sobra decir que en los tiempos en los que vivimos la Inteligencia emocional es una de las piezas clave en las que se fijan todas las empresas a la hora de contratar a alguien y es que, saber comunicar y tener inteligencia emocional te puede asegurar las mejores relaciones en todos los niveles.

Quien conoce sus sentimientos y los entiende, puede comprender mejor a los demás, lo que sirve para que pueda llevarse bien, dejar de juzgar, entender y poder comunicarse con cualquier persona, de cualquier nivel, estatus y edad.

¿Y entonces cómo podemos llegar a tener inteligencia emocional?

Pues se divide en 4 aspectos que deben desarrollarse:  

  1. Autoconocimiento y Autocontrol emocional:

Conocer y reconocer tus sentimientos y lo que desencadena tus reacciones ante distintas situaciones que se te presenta en la vida.

Esto te servirá para poder auto-controlarte en cualquier momento, tanto si estás bien, como si estás estresado o con ansiedad y que puedas expresar tus emociones con respeto y haciéndote respetar (esto es ser asertivo) y actuar dependiendo del lugar y la persona con la que te estás relacionando.

  1. Activación y Automotivación:

Saber los momentos en los que estás más activo y dispuesto para realizar cualquier tipo de actividad, así como los momentos en los que tienes menos energía y teniendo esta información poder organizar tu tiempo y esfuerzo, en los momentos de baja actividad poder auto-motivarte para tener un rendimiento ideal en cada parte de tu día a día, perseverando en tus propósitos y objetivos y poder también medir tus reacciones, pues como sabes no reaccionamos igual cuando estamos estresados, que cuando no lo estamos, por ejemplo.  

Implica además saber graduar tus gratificaciones por el trabajo bien hecho y esperar a obtener resultados óptimos para poder celebrarlos.

  1. Reconocimiento de las emociones de los demás:

Al reconocer tus propios sentimientos y reacciones, podrás comprender mejor las reacciones de los demás y poder ponerte en su lugar de tal manera que tus acciones con respecto a las emociones que expresen serán diferentes porque tú los entenderás, a esto se le llama empatía.

  1. Mejorar las relaciones interpersonales y las habilidades sociales:

Mejoras las relaciones con los demás porque tu comunicación es más fluida. En este punto se intenta no juzgar, empatizar, usar la asertividad como vía para hablar sincera y directamente, pero sin pasar por encima de los demás y sus sentimientos, evitando así que seas tóxico.

Al mejorar tu comunicación y relaciones estarás más abierto a escucharles, interesándote genuinamente por ellos y como consecuencia serás una influencia positiva, podrás resolver mejor los conflictos que te surjan, aumentarás y ayudarás a tu equipo a trabajar unido y serás capaz de inspirar, incentivando la cooperación para conseguir objetivos y metas, personales y profesionales.  

Está claro que hay mucho que hablar sobre la Inteligencia emocional, es por ello que he decidido escribir acerca de este tema y me encantaría que siguieras leyendo al respecto porque voy a enseñarte y a darte herramientas para que puedas comprenderla y desarrollarla.

Así que sigue mis nuevas publicaciones en donde iré punto por punto, desmenuzando este tema para ti, con ejemplos y ejercicios que he realizado con las personas a las que he dado consultoría y que son muy efectivos a la hora de mejorar tus habilidades en comunicación e inteligencia emocional.

Y ya que has llegado hasta aquí te voy a contar algo, he visto muchos casos de personas que no son felices y nunca lo fueron porque no sabían cómo comunicarse, ni con su familia, ni en su trabajo, yo era una de ellas y por eso cuando decidí darle una oportunidad a mis sueños, una de las primeras cosas que llamo mi atención fue la comunicación, sin embargo con el paso del tiempo me di cuenta de que la comunicación está totalmente ligada a la inteligencia emocional.

Una no puede vivir sin la otra, nadie puede comunicarse bien con los demás si no sabe escuchar, si no sabe ser asertivo, empático y es que todos estamos tan necesitados de que nos escuchen, pero en esa ansia porque los demás lo hagan, no nos damos cuenta de que ellos también necesitan ser escuchados y es por esto que decidí volver a retomar mis post, solo que esta vez no he pensado en mí, sino en lo que realmente le serviría de verdad a los demás.

En este sentido, han sido mis clientes quienes más me han ayudado a comprender sus necesidades y mientras yo pensaba que les ayudaba, cada uno de ellos me ayudo mucho más a mí y por eso estoy aquí escribiéndote.

Tienes mi correo, me encantaría que me dijeras qué tema quieres que trate para ti en mis próximos post y yo estaré encantada de resolver tus dudas.

Un abrazo,

Lina