Sí, se equivocó, primero porque seguramente ese no está haciendo lo que tú estás haciendo en este momento, leer para mejorar en tu carrera profesional.

Y es que cuando se habla de inteligencia poco se sabe de ella, es como un concepto etéreo del que muchos hablan, pero que pocos conocen.

La inteligencia es eso que todos queremos tener y que muchos en nuestro interior pensamos que no tenemos, si nos comparamos con otros.

He estado investigando al respecto y la forma en que los humanos a lo largo de los años hemos decidido quien era más inteligente ha ido cambiando, Casi al principio de los tiempos se consideraba inteligente a alguien porque podía hacer bien el trabajo que le había enseñado su padre (un oficio) así el herrero lo era porque su padre le enseñaba y este a su hijo o porque se pasaba el conocimiento convirtiéndose el aprendiz en alguien instruido en una ocupación, entonces al darle relevo a su maestro era considerado inteligente.

Después pasamos a la etapa en la que, si eras bueno para el estudio, entonces eras inteligente, hay que aclarar que ahora mismo estamos quemando esa etapa.

Entonces los que aprendían a leer eran inteligentes (como por ejemplo los escribanos en las cortes reales) luego los que llegaban a primaria, los que pasaban de allí al bachillerato, los que aprendían oficios, una profesión o carrera universitaria, idiomas, especializaciones y etcétera…

Pero esto está cambiando, pues ha llegado un momento en el que se ha demostrado que tener todos estos estudios no es sinónimo necesariamente de inteligencia, pues cada vez tenemos menos límites a la hora de estudiar y la competencia es brutal.

Los que vivimos en el planeta tierra sabemos que si no podemos comunicarnos, no sabemos relacionarnos con nuestro entorno, no sabemos equilibrar el cerebro (la inteligencia) con las emociones estamos abocados al fracaso, tanto en lo personal, como en lo laboral.

Bien decía Albert Einstein que la inteligencia no es igual para todo el mundo, él era un físico excepcional y muy inteligente, pues pudo sentar las bases de varias disciplinas como la física y la mecánica, pero si lo comparamos con Cristiano Ronaldo, sería un tipo totalmente torpe en lo que a futbol y goles se refiere, lo mismo pasaría si a Mary Curie la ponemos a diseñar un vestido igual que lo haría Coco Chanel, cuando su inteligencia se demostró a través del estudio de la química y la radiactividad.

“Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas un pez por su habilidad de escalar un árbol, pasará su vida entera creyendo que es un necio”

Decía Albert Einstein.

Así pues, el mundo va modificando la fórmula que dicta que: inteligencia = estudios, y ahora vemos que el inteligente para una cosa, puede no serlo para otra y que las mediciones actuales con base en los resultados de exámenes simplificados y genéricos, que evalúan conocimientos dados y adquiridos, no son ni mucho menos un resultado válido que permita decirte que eres el más tonto de la clase.

Por eso quien te lo haya dicho se equivocó.

Resulta que ahora las personas y las empresas están comenzando a comprender que no es solo la inteligencia lo que importa, no solo los estudios valen, sino que además existe la -ya muy conocida- inteligencia emocional, ella nos permite conocernos a nosotros mismos y a partir de allí potenciar quienes somos, nuestra relación con los demás y la forma en cómo gestionamos nuestras relaciones en cada ámbito de nuestra vida.

Está claro que Einstein no serviría para ser una buena azafata de eventos, además de qué porque no era muy guapo, ni se peinaba muy bien, es probable que hubiera perdido totalmente los papeles, ya que prefería la soledad para trabajar, sin embargo, una azafata de eventos tiene que ser inteligente para saber manejar su empatía, su sonrisa, su conexión con las personas para que se sientan bienvenidas en una sala y eso la hace inteligente, no solo a nivel cerebral, sino a nivel emocional.

Por todo ello es muy importante que te conozcas y sepas quién eres, qué te apasiona, cuáles son tus competencias y habilidades para que puedas desarrollarlas y vivir de ellas.

Si piensas en formarte ten en cuenta esta palabra FormArte, no solo aprender cosas nuevas, sino hacer de ellas un arte en tu vida y eso solo se consigue cuando todo lo que aprendes lo haces con pasión.

Lo que te va a diferenciar no es la inteligencia que puedas tener, los estudios que puedas avalar, sino saber utilizarla en el lugar adecuado y lo que realmente va a potenciar tu carrera profesional, haciéndote más elegible que cualquiera es que aprendas a ComunicArte y a manejar tus emociones, desarrollando tu liderazgo y tus habilidades personales para triunfar.

Contacta conmigo, tanto si quieres una consultoría individual para potenciar tus habilidades, como si quieres hacerlo para las personas de tu empresa con formación a medida.

Un abrazo,

Lina

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