6 de junio de 2017, Madrid. España

Heyyy hola:

Espero que estés muy bien, quiero que sepas que no me he olvidado de ti, ni por un instante en todos estos meses en los que no te he escrito, (he estado ocupada, ya te diré con qué) tengo muchas cosas que contarte:

Lo primero que quiero decirte es que estoy muy bien, que estoy muy feliz, tan plena, que no hay nada en el mundo que pueda empañar esta felicidad que se ha instalado en mi corazón permanentemente.

No puedo decirte exactamente por qué, son muchas cosas, es todo, no puedo especificarlo… ¿acaso importa?

Hoy que es 6 de junio de 2017, y tengo en mi mente los recuerdos… Como si fuera ayer, pero ya han pasado 2 años. Sí, 2 años llenos de tantas cosas buenas que no puedo sino agradecer al universo por un regalo tan espectacular en todos los sentidos…

Que ¿qué regalo? pues esa rotura de arteria que sufrí y los dos infartos posteriores, el primero el 6 de junio y el siguiente el 7…

En esa fecha volví a nacer, pero no fue sino hasta un año después, en 2016, que mi recuperación se completó, fue un buen verano que me trajo muchas cosas y me quito otras, como por ejemplo mi depresión y llego a mí en un precioso día de finales de septiembre, la pasión por vivir, la esperanza, la felicidad, la fe… y tanta sabiduría…

El 7 de junio de 2015 decidí que quería vivir, pero que esta vez lo iba a hacer bien, lo haría con amor, me querría bien y me daría la calidad de vida y la felicidad que debería haberme dado siempre. Yo sé que nunca estuviste de acuerdo con que no intentara vivir mis sueños, pero yo no lo entendía, yo solo quería sobrevivir.

¿Recuerdas lo mal que te conté que estaba?

Antes de eso estaba tan triste, tan sola, sin sueños ni esperanzas, estaba anulada, sin autoestima, estaba rota. Así lo lógico es que al final todo mi sistema dijera basta. Después de aquello todo eran pedazos, no veía nada, ni gente, ni vida, ni futuro…

Pero tengo que decirte que, dentro de mis sufrimientos, de mis ¿por qué a mí?, (pregunta incorrecta) comencé a preguntarme la pregunta importante ¿Dios mío, para qué me ha pasado todo esto? y a partir de formulármela, todo en mi vida se ilumino.

Para qué… y todo un Universo de cosas maravillosas empezaron a brotar, explicaciones, ideas y del mismo pecho que guardaba a mi viejo, duro y triste corazón, broto uno nuevo, precioso, tierno, ilusionado y entonces él -mi corazón- me habló, alto, fuerte y contundente y su respuesta fue: ¡Para que vivas!

Te ha pasado esto para que aprendas a vivir, a soñar, para que vuelva a ti la pasión, para que ames intensamente, para que des amor a manos llenas, para que enseñes todo lo que has aprendido y seguirás aprendiendo…

Entonces comprendí que yo, que antes solo tenía como misión que era sobrevivir, había despertado en mi propio cielo, me di cuenta de que podía crear yo misma mi vida y decidí que la felicidad me acompañaría cada día.

Allí fue cuando supe, que La Felicidad viene de dentro, de lo más hondo de tu corazón y de tu razón y te la das tú mismo. Sí ya sé que esto para ti puede sonar muy revolucionario, pero déjame que te cuente:

Esta es una clase de felicidad muy poco conocida, casi te podría decir que es secreta, ya que no es la que te cuesta tanto conseguir y que dura apenas un segundo, en todo ese mar de esfuerzo, trabajo, sufrimiento y vida.

Esta felicidad no depende de nadie más que de mí y brota de dentro de mi pecho, recorre a sus anchas mi cuerpo hasta encontrar 2 puntos fijos, mi boca que sonríe cuando la atrapa y luego asciende como unas chispas de fuegos artificiales directa a mis ojos, que llevan 2 años reflejando ese brillo y esa felicidad.

En estos años afiance este conocimiento, te juro que he probado mi teoría y la verdad es que funciona. Ahora estoy enamorada de esta vida, pero no de cualquier vida, (que era la que vivía) sino de la mía, de la que estoy construyendo desde ese precioso 7 de junio.

Hace 1 año descubrí mi objetivo: llevar a cuántos pueda conmigo a este estado de felicidad en la que vivo… y sé que tú te preguntarás como llegue a él y querrás que yo te dé la fórmula mágica, los 5 pasos para ser más feliz en 5 minutos, y está carta es para decirte que para ti sí que tengo esa fórmula mágica y que es probable que puedas ser feliz en menos de 5 minutos, si la usas.

Me imagino, como si estuvieras aquí a mi lado diciéndome: cuenta, cuenta… ¿cuál es?  Jajaja, vaaale, te lo contaré… Llegue a este maravilloso estado gracias a un “Gracias”

Sí, en serio… ¿alguna vez has hecho el ejercicio de dar gracias?, pero de verdad, ¿con emoción en el corazón?

Tómate un momento para pensar en ese gracias, es probable que lo hicieras por algún evento bueno para ti o para los demás; sí claro, cuando ese ser querido se mejoró, cuando conseguiste ese trabajo… Por lo que sea, algo que realmente necesitaras y se te concediera como un milagro…

Pues esa sensación la siento yo cada día, cada momento, porque uso el agradecimiento, y sobre todo, aprecio todo lo que tengo a cada instante, lo disfruto, le saco el mayor gusto posible a todo lo que me pasa y ese sentimiento es el que me mantiene tan feliz…

Alguien al que amo profundamente me ha agradecido muchas veces que le enseñara a ser agradecido, me ha dicho que le cambio su vida, porque ahora es mucho más feliz… y eso me ha inspirado a escribirte hoy, porque quería darte este regalo a ti también, ya que ha sido mi cumple.  “mi primer cumpleaños de infarto”. (ya sé que suena gracioso pero he decidido que esta es una razón para celebrar y no para amargarse, estoy viva).

Me imagino que te estarás preguntado cómo lo hago, he aquí las instrucciones:

Yo lo hago nada más despertarme: doy gracias por todas las personas que amo (una a una, me las imagino sonrientes) doy las gracias por tenerlos, por los momentos maravillosos que vivo con ellos, por el amor que me dan y por la felicidad que han traído a mi vida.

Después agradezco por la abundancia que tengo en todos los aspectos: por tener una casa donde vivir, comida deliciosa y sana, por mi trabajo, por mis nuevos proyectos, por mis sueños, que cada día están más cerca, por todo… Así que cuando termino, ya por el simple hecho de apreciar todo lo maravilloso que hay en mi vida, me levanto feliz. Ese es mi secreto, parece bastante simple, pero de una grandeza extraordinaria, y este, es mi regalo para ti.

Te agradezco muchísimo que pasaras estos minutos conmigo, me ha encantado tanto poder contarte esto.

Si quieres celebrar este maravilloso cumpleaños de infarto, ve y dile a esa persona que amas un “Gracias” con todo tu corazón, dale un beso, un abrazo y dile lo importante que es para ti, ya verás cómo, si lo haces, tu día será tan maravilloso como el mío y la ilusión y la felicidad, llenarán tu corazón.

Bueno, tengo que irme, te escribiré muy pronto, tengo algo más que contarte…

PD: Este Post lo dedico a agradecer a todos los que me han abrazado tan fuerte y con tanto amor a lo largo de estos 2 años, que han unido todas mis partes rotas, para siempre.

 Os quiero.