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Hubo una época de mi vida en la que me costaba mucho avanzar, yo creía que hacia todo bien y realmente me esforzaba al máximo para hacer el trabajo que se me pedía, aun así, parecía como si de alguna manera fuera invisible a los demás, tanto a mis jefes, como a mis propios compañeros, y no es que no fuera buena en lo que hacía -que lo era- simplemente algo no encajaba en mi relación entre el trabajo y la visibilidad del mismo ante los demás.

Hasta que un día empecé a observar a otros que sí que destacaban, hice un análisis de por qué ellos sí que eran tenidos en cuenta y valoraban su trabajo y desde allí fue donde comenzó mi proceso de cambio, de mejora, buscando siempre ser excelente, así que aquí te traigo un resumen, porque quizás tú te encuentres en la misma situación o simplemente porque consideras que ya te ha llegado el momento de salir al mundo y comértelo.

Lo primero que tengo que decirte es que “la actitud lo es todo” y ya no me refiero a ir al trabajo y ceñirte a los procedimientos que te marcan, a hacer lo que otros te han pedido que hagas sin más, eso se supone que es lo que debes hacer y para eso te pagan, yo te voy a hablar de otras actitudes negativas, estos errores que si no los cambias seguirás por el mismo camino, pero que si decides modificar tu conducta, sí marcan la diferencia.

1. Quedarte esperando:

  • No esperes a que te obliguen a aprender el programa nuevo: apréndelo tú mismo, fórmate, conócelo bien y luego ve y ofrécete a ayudar a tus compañeros. Eso cambiará cómo te ven los demás, de una manera más positiva, porque aportas valor con tus conocimientos, actúas con compañerismo y proactividad.
  • No esperes a que te aplaudan por lo que haces: haz tu trabajo bien, y si quieres aplausos hazlo realmente bien, lúcete y busca hacerlo mejor cada día, si te aplauden que sea porque buscas la excelencia.
  • No esperes a que alguien se fije en ti y te de ese ascenso: habla con tu jefe abiertamente, sé el primero en decirle que tu meta es seguir creciendo dentro de la empresa. Pregúntale que le gusta de ti, qué podrías cambiar y qué tendría él en cuenta a la hora de ascenderte.
  • No te quedes callado esperando a que tu jefe vea tus cualidades y te ascienda como por arte de magia: recuerda que “de los segundos puestos -en los ganadores de las carreras- nadie se acuerda, en cambio de los primeros sí”.

2. Tener una actitud de “hago lo que me toca”, o por lo que me pagan: esto se da cuando dices “esto es todo lo que puedo hacer, las normas no me permiten hacer más” ¡ERROR! siempre puedes dar un poco más.

Mi madre siempre decía que “hay que hacer lo que toca y un poquito más” muchas veces la gente sabe a la perfección acerca de su trabajo, lo lleva a raja tabla y realmente se gana el sueldo que tiene, pero no se da cuenta que hacer un poco más le puede equivaler a obtener también más de relevancia dentro de la empresa y con los compañeros.

No olvides que el reconocimiento se consigue, no a través de hacer lo que debes o tienes que hacer, sino a través de dar algo de valor que la gente necesita.

No cuesta nada, pero dice mucho acerca de tu buena actitud, a todos nos gusta encontrarnos con personas que hacen su trabajo y que son amables y no les importa ayudar, aunque no entre dentro de sus funciones. Recuerda: eres humano, no una máquina.

La gente que se distingue de otra, es aquella que brilla por encima del resto porque no se conforma con dar el mínimo aceptable. Se excepcionalmente bueno y da el 120%.

3. No es lo que haces, sino cómo lo haces:

Sabemos que es importante que sepas hacer las cosas, para eso te formas y estudias, pero eso no hace una gran diferencia del resto, porque muchos están perfectamente formados, lo que sí te hace diferente es cómo haces las cosas.

  • Ten buenas relaciones con los demás en el ámbito laboral: si quieres marcar una diferencia enfócate en mejorar tus habilidades sociales, saber cómo tratar a la gente es fundamental, así como manejar los conflictos.
  • El saber ser y saber estar: saber comportarte en cualquier situación, ante cualquier persona.
  • Formarte y actualizar tus conocimientos continuamente: no te quedes solo con lo que aprendiste antes de entrar en la empresa y ya está, avanza y crece, aunque tu puesto no te lo exija, porque querrán aprovechar al máximo tus conocimientos, así que sigue estudiando y esforzándote, eso se nota.
  • Cuida mucho la presentación: no solo tu presentación personal, además, debes cuidar y mucho la forma en la que escribes y te expresas, la ortografía, la gramática y la presentación de lo que envías. Saber explicarse y ser concreto con lo que dices verbal y no verbalmente.

 “vístete para el puesto que quieres, no para el puesto que tienes”

“Comunicarte y hablar bien, sí. Discutir y reaccionar mal, no”.

4. Quedarte estancado y viviendo de las glorias pasadas:

Evoluciona ahora, desarrolla todo tu potencial “ahora”, no te quedes estancado, ni vivas de glorias pasadas, recuerda que el mundo avanza, las personas son cada vez más competitivas y buscan tener más y mejores competencias, así que evalúa lo que tienes para dar y si quieres ascender busca información acerca de lo que se necesita para tu nuevo puesto de trabajo, recuerda que:

“Quien se conoce a sí mismo ya ha conquistado al mundo”

5. Tener un perfil bajo y pasar de ser en una pieza clave para la organización, y sobre todo, para tu jefe:

  •  Con respecto a los problemas: lo primero que debes tener claro es que debes aprender a anticiparte a las necesidades que puedan surgir.

Sé creativo y busca las soluciones primero, luego intenta hacer lo que puedas, tratando de ser autónomo y finalmente dale el reporte de incidencias a tu jefe, contándole primero de qué se trata y posteriormente lo que has hecho o lo que piensas que puede ayudar para solucionarlo.

Si en algún paso te quedas atascado, le podrás preguntar si está de acuerdo con tu recomendación o si se le ocurre una manera diferente de enfocarlo. Recuerda que:

“No hay problemas, hay soluciones que generar y situaciones que solventar ”

Por ultimo te deseo mucha suerte, seguro que ver estos 5 errores te harán cuestionarte si cometes alguno de ellos y podrás cambiar y mejorar, dándote la visibilidad que necesitas para ascender.

Recuerda que yo estoy aquí para ayudarte a hacer un análisis de tus habilidades, debilidades, fortalezas y amenazas para que consigas el trabajo que deseas, no esperes más y pide una cita conmigo.

Un abrazo,

Lina

Photo by Alexa Mazzarello on Unsplash